21/09/2019 La Comisaría de la Mujer estuvo cerrada durante el fin de semana  
 

Luego de que un lector de este Diario comentara su indignación por haber querido hacer infructuosamente una denuncia durante este domingo, NUEVA ERA pudo confirmar que la dependencia policial estuvo cerrada. Yanina Venier, co-coordinadora de la Mesa Intersectorial contra la Violencia Familiar y de Género afirmó que hay sólo 14 oficiales, en general provenientes de otras localidades y que “el 70 por ciento de las denuncias de Tandil recaen en esta sola Comisaría que está estallada”. Se quejó de un protocolo municipal que obliga a que la problemática de las personas en situación de calle también recaiga en esa dependencia policial.

Un lector de NUEVA ERA escribió a nuestra redacción para informar que este domingo quiso realizar una denuncia en la Comisaría de la Mujer y, tras esperar dos horas sin conseguir que le abrieran la puerta o le contestaran, se retiró ofuscado y sin haber podido hacer la denuncia. posteriormente hizo un llamado al 101 en el que consiguió la confirmación: la Comisaría estaba cerrada.

Aunque desde el oficialismo desmintieron la versión del cierre, este Diario pudo constatar que la Comisaría de la Mujer estuvo efectivamente cerrada durante este fin de semana debido a la falta de personal, ya que las oficiales que allí desempeñan sus tareas estuvieron afectadas a realizar detenciones.

Debido a lo sucedido, NUEVA ERA se contactó con Yanina Venier quien forma parte de la coordinación de Casa Violeta de Mala Junta, el espacio de lucha feminista del Movimiento Popular Patria Grande y que desde fines de mayo fue elegida para llevar la coordinación -en conjunto con Noelia Domenighini- de la Mesa Intersectorial Contra la Violencia Familiar y de Género.

Al momento del llamado telefónico, Venier se encontraba reunida en Casa Violeta para analizar diversos aspectos de las temáticas que tratan a diario pero en particular respecto del funcionamiento de la Comisaría de la Mujer y que habían recibido otras informaciones parecidas a la que narró el lector y a un rumor de que, por enésima vez, había cambiado la comisaria a cargo.

Lo que ocurre es que hay muy poco personal policial asignado a esta Comisaría a diferencia de localidades vecinas con menor población que la de Tandil. Como ejemplo, baste cotejar los 35 oficiales que trabajan en la Comisaría de la Mujer de Olavarría respecto a los aproximadamente 14 que trabajan en Tandil.

“Desde comienzos de años están cambiando constantemente las autoridades y hace que sea una situación muy irregular y deja al personal con dificultades para definir los mecanismos de funcionamiento”, dijo Venier.

Además del personal policial, la dependencia cuenta con un equipo técnico compuesto por cinco personas: trabajadoras sociales, psicóloga y abogada.
“Es un número muy bajo de oficiales. Algunas hacen turnos de 48 horas seguidas en la Comisaría y hay personal que viene desde otras localidades y una provisión muy escasa propia de Tandil. Es un diagnóstico que venimos haciendo desde hace rato y cuando asumimos la coordinación de la Mesa pudimos reunirnos con la comisaria Norma Tellechea, que tenía menos de un mes en función. Ella nos planteó el malestar por la situación en general y el malestar en relación a otras comisarías y al Municipio”.

Respecto a lo que ocurre en Tandil, Venier relató que “hay un protocolo municipal, que no existe en otra ciudad, que indica que la gente en situación de calle tiene que asistir a la Comisaría de la Mujer. Con el desborde que ya tiene la Comisaría, es un tema más y es totalmente innecesario. El 70 por ciento de las denuncias de Tandil recaen en esta sola Comisaría que está estallada. Y, además es una mirada super machista pensar que la mujer es quien tiene que cuidar de los demás. Una persona en situación de calle debería poder ir al Hospital o a cualquier comisaría a pedir ayuda”.

Agregó que “no es por un prejuicio, pero la gente que está en situación de calle y llega a la comisaría por algún tipo de denuncia, por lo general está en una situación de salud y consumo compleja, y es un riesgo para esa persona no recibir una atención adecuada. Así también que permanezcan en una comisaría a la que asisten personas en situación de violencia de género o de abuso, complejiza la atención y supone riesgos. Las estás exponiendo a una situación de mayor vulnerabilidad, tanto a las personas que van a denunciar a la comisaría como a las propias oficiales”.

De todos modos, al margen de lo puntual de este fin de semana, Venier explicó que “la puerta de la Comisaría siempre está cerrada por seguridad y hay que tocar timbre. Porque el fin de semana es muy posible que haya una sola oficial abriendo la puerta y tomando las denuncias. Venimos planteando desde hace mucho que la gente que va desesperada  a hacer una denuncia no tiene por qué saber que eso es así, que hay un timbre”.

“Al no haber personal de seguridad que esté a cargo de la puerta y la recepción, las oficiales están involucradas en la admisión, en la denuncia -que a veces toma tres o cuatro horas entre el relato y la escritura de la denuncia- y, al no haber alguien que pueda garantizar la seguridad en la puerta, ellas tienen que cerrarla por  su propia seguridad y por la de quien va a denunciar. Imaginate que va alguien que se fue corriendo de su casa porque la están moliendo a golpes y por detrás viene el agresor”, expresó.

Subrayó que “la falta de personal es una cuestión que se resuelve a nivel provincial. El Municipio ha intercedido para solicitar esos recursos humanos pero no sé con cuánto énfasis. La casa en donde funciona la Comisaría es vieja y no está en condiciones. Hay oficiales que viene desde las Flores u otras localidades, trabajan 48 horas ahí y no hay camas ni condiciones para decir que una trabajadora o trabajador está en buenas condiciones para atender a alguien que viene siempre en situación de angustia, de stress, de trauma. Hay muchas cuestiones que no están garantizadas”.

Como Mesa Intersectorial Contra la Violencia Familiar y de Género solicitarán nuevamente a Protección Ciudadana municipal “que interceda ante el Ministerio de Seguridad para solicitar más recursos. Aparentemente es una política provincial la de no otorgar más recursos a las Comisarías de la Mujer en ningún lugar de la provincia, si bien el presupuesto para seguridad es gigantesco”.

“Eso ha ido haciendo que los comisarios o las comisarias pidan traslados. Caer en la Comisaría de la Mujer es como un castigo para muchos oficiales, porque es trabajar en condiciones mucho peores que en cualquier otra comisaría”, evaluó.

En Tandil, la Comisaría de la Mujer está recibiendo un promedio de 10 denuncias diarias: “Son denuncias de abuso de menores, de violencia. No es ‘me robaron la bici’. Cada una de ellas son horas de acompañamiento del equipo técnico, horas de la escritura de la denuncia para que después continúen en el juzgado o donde corresponda alguna causa de tipo penal o de familia, Realmente, la carga laboral que tiene esa comisaría no tiene nada que ver con otras. Lo que estamos intentando como Mesa es que por lo menos se tenga otra provisión de oficiales y también descentralizar un poco”.

Subrayó que en la Mesa no saben a qué se debe la escasez de personal asignado para Tandil. Conjeturó que “las cuestiones de fondo siempre son más bien políticas y de negociaciones de recursos que en Tandil quizás no se hacen o no se está prestando oreja a los reclamos que venimos haciendo”.

 
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